The China Mail - Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod

USD -
AED 3.673042
AFN 72.04561
ALL 90.426454
AMD 393.432155
ANG 1.790208
AOA 916.000367
ARS 1081.039361
AUD 1.654807
AWG 1.8
AZN 1.70397
BAM 1.784082
BBD 2.031653
BDT 122.253136
BGN 1.784538
BHD 0.376648
BIF 2990.649943
BMD 1
BND 1.345222
BOB 6.952794
BRL 5.844604
BSD 1.006157
BTN 85.842645
BWP 14.014139
BYN 3.292862
BYR 19600
BZD 2.021163
CAD 1.42275
CDF 2873.000362
CHF 0.861746
CLF 0.0249
CLP 955.539339
CNY 7.28155
CNH 7.295041
COP 4181.710376
CRC 509.007982
CUC 1
CUP 26.5
CVE 100.583808
CZK 23.045604
DJF 179.18358
DKK 6.808204
DOP 63.5439
DZD 133.249715
EGP 50.555986
ERN 15
ETB 132.622212
EUR 0.91245
FJD 2.314904
FKP 0.773571
GBP 0.776488
GEL 2.750391
GGP 0.773571
GHS 15.595895
GIP 0.773571
GMD 71.503851
GNF 8707.867731
GTQ 7.765564
GYD 210.508552
HKD 7.77455
HNL 25.744128
HRK 6.871704
HTG 131.657925
HUF 370.410388
IDR 16745
ILS 3.74336
IMP 0.773571
INR 85.53285
IQD 1318.129989
IRR 42100.000352
ISK 132.170386
JEP 0.773571
JMD 158.686431
JOD 0.708904
JPY 146.93504
KES 130.052452
KGS 86.768804
KHR 4028.278221
KMF 450.503794
KPW 900.005694
KRW 1459.510383
KWD 0.30779
KYD 0.838495
KZT 510.166477
LAK 21794.298746
LBP 90155.803877
LKR 298.335234
LRD 201.240593
LSL 19.187412
LTL 2.95274
LVL 0.60489
LYD 4.866591
MAD 9.582851
MDL 17.779704
MGA 4665.906499
MKD 56.132269
MMK 2099.475321
MNT 3509.614285
MOP 8.055188
MRU 40.127708
MUR 44.670378
MVR 15.403739
MWK 1744.766249
MXN 20.436704
MYR 4.437039
MZN 63.910377
NAD 19.187412
NGN 1532.820377
NIO 37.026226
NOK 10.768404
NPR 137.348233
NZD 1.787151
OMR 0.384721
PAB 1.006249
PEN 3.697332
PGK 4.15325
PHP 57.385038
PKR 282.466317
PLN 3.890545
PYG 8066.59065
QAR 3.667868
RON 4.542038
RSD 106.86431
RUB 84.834664
RWF 1450.034208
SAR 3.751392
SBD 8.316332
SCR 14.340707
SDG 600.503676
SEK 9.992304
SGD 1.345604
SHP 0.785843
SLE 22.750371
SLL 20969.501083
SOS 575.051311
SRD 36.646504
STD 20697.981008
SVC 8.804561
SYP 13002.413126
SZL 19.194527
THB 34.412038
TJS 10.95252
TMT 3.5
TND 3.081231
TOP 2.342104
TRY 37.964804
TTD 6.815964
TWD 33.177504
TZS 2691.721779
UAH 41.414641
UGX 3677.993158
UYU 42.563284
UZS 13000.684151
VES 70.161515
VND 25805
VUV 123.08598
WST 2.809233
XAF 598.364424
XAG 0.033794
XAU 0.000329
XCD 2.70255
XDR 0.744173
XOF 598.364424
XPF 108.789054
YER 245.650363
ZAR 19.130375
ZMK 9001.203587
ZMW 27.896921
ZWL 321.999592
Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod
Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod / Foto: © AFP

Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod

Tras varias horas recorriendo la bahía de Cape Cod y algunas falsas alarmas, los ocupantes de la nave de investigación Shearwater hicieron su primer avistamiento en un despejado día de abril: tres ballenas francas del Atlántico Norte, incluyendo una rara pareja de madre y ballenato.

Tamaño del texto:

El capitán detiene los motores y un trío de biólogos marinos se ponen en acción, rápidamente toman fotos y anotan marcas que pueden ser útiles para identificar especímenes y rastrear lesiones, una parte vital de los esfuerzos de conservación para una especie que se estima en solo 336 ejemplares.

Aunque la caza de ballenas que casi las llevó a la extinción ha sido prohibida por mucho tiempo, las colisiones con barcos y las ocasiones en que se enredan en redes de pesca son hoy la principal amenaza de la Eubalaena glacialis, uno de los mamíferos más amenazados en todo el mundo.

Con casi 18 metros de longitud y un peso de más de 70 toneladas, las ballenas francas del Atlántico Norte son las terceras más grandes que existen. Su esperanza de vida es similar a la de los humanos con individuos que pueden vivir hasta un siglo.

"Desafortunadamente, desde 2010 su población está en declive", explica Christy Hudak, líder del Centro de Estudios Costeros, en una expedición que partió de Provincetown, un enclave pesquero de Nueva Inglaterra en Estados Unidos, popular por el avistamiento de ballenas y el turismo gay.

"Tratamos de correr la voz sobre estas fantásticas criaturas y cómo son una de las especies clave en el círculo de la vida".

El equipo del centro de investigadores coordina con un avión de reconocimiento aéreo, mientras desde un barco otra parte del grupo vuela minidrones equipados con cámaras como parte de un estudio para evaluar el impacto de las redes de pesca en la tasa de crecimiento de estas ballenas.

Pese a los límites estrictos de velocidad de los barcos en algunas áreas protegidas y de las nuevas normas implementadas por las autoridades para limitar el número de redes entre las boyas y las trampas de cangrejos y langostas en el lecho marino, los conservacionistas temen que no sea suficiente.

Los problemas se agravan con el cambio climático: a medida que las aguas del Atlántico Norte se calientan, un pequeño crustáceo rico en aceite llamado Calanus finmarchicus, principal fuente de alimento de las ballenas francas, se está volviendo más escaso en su hábitat, que se extiende desde Florida hasta Canadá.

La bahía de Cape Cod no se está calentando tan rápido como las aguas más al norte, en el golfo de Maine, y por tanto es aquí, en su nicho tradicional de cría y alimentación donde hay más avistamientos de estos gigantes marinos.

Aparte de las fotografías y la toma de notas, la tripulación también realiza estudios sobre el plancton, lanzando redes y usando bombas de agua para tomar muestras a diferentes profundidades para hacer análisis de laboratorio.

El conocimiento sobre la composición y la densidad del zooplancton ayuda a los científicos a predecir los picos de llegada y partida de las ballenas.

- La ballena "ideal" -

Las ballenas francas fueron la presa favorita de cazadores comerciales por más de un milenio -por vikingos, vascos, ingleses, holandeses y finalmente por estadounidenses- que buscaban su grasa para el aceite de ballena y sus barbas -con las que filtran su comida- como material fuerte y flexible usado antes de la era del plástico.

De acuerdo con David Laist, autor de un libro sobre esta especie, su número antes de la caza comercial de ballenas alcanzaba unos 20.000 individuos, pero a inicios del siglo XX la especie fue diezmada.

Hubo solo un avistamiento confirmado en alguna parte del Atlántico Norte entre la mitad de la década de 1920 y 1950, escribe Laist.

"Los primeros balleneros pensaban que era la ballena ideal para la caza por su valor, grandes capas de grasa para producir aceite de lámparas", afirma Charles "Stormy" Mayo, fundador del grupo de investigadores Centro de Estudios Costeros.

Un reciente auge de nacimientos en la década de 2000 llevó a un pico de más de 483 animales en 2010, pero las cifras están de nuevo en declive y en 2017 la especie fue golpeada por muertes masivas por el cambio de las zonas para alimentarse.

"Catorce ballenas francas murieron en un periodo muy corto cuando se movieron a un área en el golfo de St. Lawrence, que antes no se conocía y no se gestionaba", dijo el experto.

Dicho desplazamiento debido a una disminución de la abundancia de presas parece haber sido causado por el cambio climático, y dejó a las ballenas muy vulnerables a las colisiones y redes que las mataron.

Y dado que la población ya está mermada, incluso unas pocas muertes son suficientes para desencadenar una espiral en descenso, según explicó Mayo, que fue parte del primer equipo en desenredar una ballena en 1984. El propio padre de Mayo cazaba ballenas piloto, y su familia vivió en el área desde el siglo XVII.

La tasa de nacimientos de ballenas en las aguas más al sur también ha disminuido.

Si tres años es considerado el intervalo normal entre los nacimientos, el promedio actual está entre tres y seis años, de acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

El estrés en las hembras -producido por enredos no fatales con las redes y ruidos en el océano provenientes de actividades humanas- estaría detrás del fuerte declive.

- Crías juguetonas y fiesta de ballenas -

Las ballenas francas se distinguen por su aspecto fornido sin aletas dorsales, así como por sus cabezas adornadas con parches nudosos de piel rugosa llamados callosidades, que exhiben un color blanco por los pequeños "piojos balleneros" (ciamidas) aferrados a sus anfitriones en lo que se cree es una relación simbiótica.

Siguiendo los consejos de sus colegas desde el aire, el Shearwater encuentra más ballenas francas incluyendo una cría juguetona que imita a su madre y una reunión que los biólogos llaman grupo activo de superficie, una oportunidad para socializar.

Las ballenas "se reúnen girando alrededor y tocándose unas a otras. El objetivo es aparearse pero también simplemente interactuar con otras ballenas francas. No siempre es por sexo", aclara Hudak.

De nuevo en tierra, Hudak dice estar motivada por lo que vio a lo largo del día: un total de 10 ballenas francas, dos parejas de madre y cría, y un grupo social, el "plato fuerte".

El futuro de esta especie a largo plazo aun está lejos de estar asegurado, pero hay esperanza.

Se están probando nuevas tecnologías para reducir los enredos, desde redes débiles que pueden romperse más fácilmente hasta trampas de pesca sin cuerdas que usan flotadores activados a control remoto.

Otras ideas incluyen el despliegue de más dispositivos de monitoreo acústico en las boyas para rastrear los movimientos de las ballenas respondiendo mejor y más rápidamente con límites de velocidad a los barcos en dichas áreas.

También es vital, según Hudak, incrementar la conciencia del público para proteger a estas criaturas.

La observadora de la nave, Sarah Pokelwaldt, una recién diplomada que realiza una pasantía en el centro de investigación, dijo estar impresionada por lo que fue su primer avistamiento de ballenatos.

"Poder ver a los bebés es algo muy prometedor para el trabajo que hacemos. Es de verdad muy gratificante", aseguró.

P.Deng--ThChM